El Último
Reducto (Ediciones B) es el título bajo el cual Patricia D. Cornwell nos
presenta su última novela. Protagonizada por la doctora forense Kay
Scarpetta, es la última entrega de una serie de novelas que comenzó con
Post Mortem y a la que se pueden añadir casi una decena de títulos más.
Cornwell, considerada
la reina del suspense contemporáneo, se vale de su experiencia personal como
reportera de sucesos en el periódico "Charlotte Observer" y de los seis
años que trabajó como analista forense en Virginia, para dotar a sus
escritos de una realidad paralizadora. El escalofriante relato de la muerte
que esta autora hace, bajo la persona de Scarpetta, le ha valido un apoyo
cada vez más creciente de la crítica internacional. El L.A Times Book
Review ha calificado El Último Reducto como “la mejor novela
de la doctora Scarpetta” y en 1999 el personaje de Scarpetta recibió el
premio Sherlock al mejor detective creado por un autor norteamericano.
En esta novela, que retoma la
trama iniciada en Identidad Desconocida, la doctora forense Kay
Scarpetta, vive uno de sus peores momentos emocionales. En una época difícil
como es la Navidad y, sin reponerse aún de la muerte de su amante, Benton
Wesley, se ve, una vez más, involucrada personalmente en su último caso en
el que casi pierde la vida. Las pruebas no parecen ser suficientes para
inculpar a Jean-Baptiste Chandonne, un hombre deformado que se hace llamar a
sí mismo Le Loup-Garou (el hombre lobo), acusado de asesinar
brutalmente a dos mujeres. Scarpetta, la única victima que ha conseguido
escapar con vida de las garras de Chandonne, se ve envuelta en una
conspiración que va más allá de dos mujeres asesinadas y que parece
relacionar a Jean-Baptiste con el cartel Chandonne, contrabandistas
franceses de drogas y armas. La situación de Scarpetta empeorará cuando esta
conspiración la lleve a enfrentarse a un jurado especial de acusación por el
asesinato de Diane Bray (la segunda víctima de Chandonne).
Se puede decir que El Último
Reducto es una dura prueba para la fortaleza y estabilidad personal de
Scarpetta. El único problema es que Cornwell nos deja sin el desenlace para
el que habrá que esperar a la próxima entrega.
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La
última novela de Patricia Cornwell, La Mosca de la Muerte, llega
tras un alto en su carrera que la autora aprovechó para escribir su obra
centrada en la figura del asesino Jack el Destripador.
Destrozada por el recuerdo de su amante, Benton Wesley,
y desprestigiada por una acusación de asesinato, en la que por primera vez
ella es la acusada, Scarpetta decide abandonar su trabajo como Jefe Forense
de Richmond y emprender una nueva vida como asesora profesional en Florida.
Kay, alejada de su hermosa casa, una fortaleza de
piedra con maderas viejas, vigas a la vista y sólidas puertas, debe
acostumbrarse a una tranquila y relajada existencia en Delray Beach, lejos
de los humos de la ciudad y las presiones políticas del Departamento de
Medicina Forense. Pero hay alguien que no parece dispuesto a que la doctora
rehaga su vida. Jean-Baptiste Chandonne, que a punto estuvo de acabar con su
vida, la reclama ahora desde el corredor de la muerte. En una diabólica
carta que sólo puede ser obra de un desequilibrado, Jean-Baptiste pide los
servicios como verdugo de la doctora en su última petición. A cambio, él la
ayudará a acabar con el cartel Chandonne.
Cornwell ha construido, en ésta su última novela, una
trama que carga toda la acción en los personajes secundarios. Nos permite la
posibilidad de conocer más a fondo a Lucy y a Marino, sus vidas, su trabajo
y los fantasmas que los acechan, quedando la doctora Scarpetta como un ser
omnipresente q rige y condiciona sus vidas por el mero hecho de su
presencia. Pero, no obstante, será otro personaje, al que todos dábamos por
perdido, quién mueva realmente los hilos de esta trepidante novela.
Es una novela intensa, en la que, citando al Times,
"Cornwell arrastra con maestría al lector al claustrofóbico mundo de
Scarpetta" y es que ésta es, sin duda, una de las novelas con más
importancia en el desarrollo psicolóhico del personaje de Scarpetta. Con una
carga emocional desmedida y, sin intención por mi parte de desvelar hechos
que es mejor que el lector descubra por si mismo y que, sin duda, le dejarán
cuando menos sorprendido, la novela nos deja nuevamente, a la espera
de una continuación, con el final más impactante que Cornwell haya escrito
nunca. |