¿QUÉ ES AFESIP?

 

 

  1. ¿Qué es?

  2. Somaly Mam, su fundadora

  3. Galería de fotos

  4. Resultados de la labor

  5. Ciclo de conferencias

 AFESIP es una asociación no gubernamental, sin ánimo religioso ni político, que ayuda a las niñas de cualquier raza. Básicamente luchan contra la explotación sexual de las niñas y de las mujeres, y para ello, cuentan con grupos sociales de trabajo que acuden a los burdeles y comprueban que no haya menores, porque cuando una niña cae en la prostitución, le es muy difícil salir de ella psicológicamente hablando. Es más, se diría que es prácticamente imposible porque es inmediatamente rechazada por la sociedad de Camboya puesto que, si ya no es virgen, no sirve para nada. O sea, que la prostitución es lo peor que le puede pasar a una chica. Por eso la asociación tiene personas encargadas de ir todas las mañanas a esos burdeles y de hablar con las chicas para defenderlas de los clientes borrachos y violentos, así como para informarles sobre problemas como el sida (sin duda, la enfermedad más extendida en Camboya, puesto que en burdeles como el de Phnom Phenn hay un 80% de niñas que la padecen) y, a su vez, transmitir la información recogida a los investigadores, aunque algunos de estos últimos también vayan a esos burdeles para disponer de datos de primera mano. Lógicamente, también se colabora con la policía, pero como el país está completamente corrupto, es muy difícil encontrar a policías que ayuden, aunque no se pierde la esperanza. De hecho, estan ahí para obligarles a que entiendan que esto es un problema y que se debe resolver, pues de ninguna manera se puede permitir la explotación infantil. Así que, después de todo este proceso, se intenta rescatar a las niñas y se les ofrece asesoría jurídica para que denuncien sus casos, ya que suelen ser vendidas, además de explotadas, y necesitan ayuda legal. Asimismo, las acogen en los centros (hay tres centros AFESIP: uno en Phnom Phenn, en el centro, donde están los más mayores, de 16, 17 ó 18 años; otro en una provincia visitada por muchos turistas, y otro centro para niños menores de 15 años, donde pueden encontrar hasta niños de 4 años) y se hacen cargo de su situación al 100%, incluso en el ámbito psicológico, puesto que están completamente destruidas y además contraen enfermedades sexuales, por lo que hay que llevarlas al hospital. Entonces, cuando las recuperan siguen dándoles todo ese amor y cariño que no han conocido y les inculcan que valen mucho, ya que cuando se pasa por trances como ése resulta muy difícil verlo. En definitiva, dejan que descansen en los centros de acogida y que las antiguas compañeras, las que ya llevan tiempo en la asociación, les expliquen que no pasa nada, que se puede salir de esa situación porque ellas también han pasado por esos problemas.