LACTANCIA ARTIFICIAL: CÓMO PREPARAR CORRECTAMENTE UN BIBERÓN.
 

Ésta página contiene información de interés para mujeres que quieran ser madres a corto plazo, para mujeres embarazadas, para aquellas que tienen hijos en edad de alimentarse con leche artificial, y para los profesionales de la salud en general.

Se tratan los siguientes temas:

- Introducción: Lactancia artificial.
- Tipos de leche artificial.
- Tipos de biberón y tetinas.
- Cómo preparar correctamente un biberón.
- Dudas frecuentes.
 
 
 
 

INTRODUCCIÓN: LACTANCIA ARTIFICIAL.
 

De los dos tipos de lactancia (materna y artificial), el mejor y más completo alimento para el bebé durante el primer año de vida es la lactancia  materna, aunque pueden surgir situaciones en las que no sea posible amamantar al bebé, bien por motivos laborales, sociales, psicológicos... y la madre deba escoger la leche artificial cómo metodo de alimentación para su hijo.
Cuando se recurre a la lactancia artificial, al bebé se le proporciona leche de vaca que se ha modificado para que sea lo más parecida a la leche de la madre.
Las leches adaptadas contienen los componentes necesarios para cubrir las necesidades del bebé.
En este tipo de alimentación lo más importante es la correcta preparación de los biberones.
 
 
 

TIPOS DE LECHE ARTIFICIAL.

Para la correcta alimentación del bebé, será el pediatra quien recomiende el tipo de leche artificial a elegir por la madre según las características y edad del bebé. La composición de todas la fórmulas del mercado es parecida pero no igual, de ahí que deba utilizarse la recomendada por su pediatra.

 Las leches artificiales se pueden dividir en dos grupos:

-LECHES DE INICIO:

Las leches de inicio (identificadas con el número 1) se elaboran a partir de leche de vaca, cuya formulación se modifica para adaptarla a las necesidades del lactante desde el nacimiento hasta los 5-6 meses de vida. La relación suero/caseína se iguala a la de la leche materna 60/40, además están enriquecidas con hierro. Su composición está estrictamente controlada y debe cumplir unos requisitos muy exigentes reflejados en directrices de la Comunidad Europea y normas del Ministerio de Sanidad.

Existen una gran variedad de marcas y variedades de leches para lactantes, disponibles en la farmacia o en los establecimientos de alimentación, que se presentan en polvo (normalmente en latas o en paquetes) o líquidas en Tetra Brik. Antes de decidirse por alguna, es necesario consultar siempre con el pediatra, quien te recomendará la fórmula más adecuada.
Las reglamentaciones europeas y los continuos avances científicos en el área de la nutrición han permitido que se puedan elaborar leches de inicio que imitan la composición de la leche materna.

Todas las leches de inicio tienen cualidades incuestionables:
- Calidad rigurosamente comprobada
- Composición constante
- Perfecta digestibilidad

Los fabricantes de leches de inicio ponen a disposición de los pediatras una amplia gama de marcas y variedades para satisfacer las necesidades particulares de cada bebé.

A continuación te describimos algunos tipos de leches de inicio:

Leches de inicio:
Son las leches indicadas para los lactantes sanos e imitan la composición de la leche materna, tanto en sus aspectos cualitativos como cuantitativos. Son alimentos completos y equilibrados que responden a las necesidades nutritivas del recién nacido durante los primeros meses de vida.

Leches de inicio hipoalergénicas (HA):
Son preparados cuyas proteínas han sido sometidas a un tratamiento especial para reducir su alergenicidad, y están indicadas en los casos en que se ha observado algún tipo de intolerancia o reacción alérgica.

Leches de Inicio antiregurgitación (AR):
Se trata de preparados indicados para los bebés con regurgitaciones. En su composición se ha añadido un ingrediente (normalmente almidón o harina de garrofin) para que espesen y sea más difícil la regurgitación.

Leches con proteínas de soja:
Indicadas en casos de intolerancia o alergia a las proteínas de la leche de vaca.

Leches sin lactosa:
Indicadas en casos de intolerancia o alergia a la lactosa.

Leches para prematuros o bebés de bajo peso:
Con una composición adaptada a estos problemas.
 
 
 
 

- LECHES DE CONTINUACIÓN:

Se utiliza desde los 5-6 meses hasta los 12-15 meses. Durante este período de tiempo la leche sigue siendo el alimento principal de la dieta del bebé, ya que cubre almenos el 50% de las calorías diarias que necesita.
Forman parte de una alimentación mixta en la que los nutrientes también son aportados por otros alimentos que se introducen en la dieta paulatinamente (frutas, cereales sin gluten, verduras, etc.). Aunque la alimentación sea mixta, se debe mantener la ingesta de 500 ml. de leche al día.
La leche de vaca que se utiliza para su elaboración pasa por una serie de modificaciones para adecuarla al bebé. Los principales cambios se basan en disminuir la concentración de proteínas, sustituir parte de la grasa láctea por grasa vegetal y adicionar lactosa y vitaminas.
Queda en la mano de los fabricantes enriquecerlas con otros nutrientes como nucleótidos, taurina, carnitina, etc.
Las principales propiedades de los factores añadidos son:
-Nucleótidos: mejoran la respuesta inmune y el desarrollo intestinal.
-Carnitina: colabora en el correcto desarrollo cerebral, en la maduración del sistema nervioso central y en la composición de las membranas celulares.
-Taurina: colabora en el desarrollo de la función visual y en la maduración del sistema nervioso central.   Estas leches ya no requieren un aporte extra de ciertos nutrientes, ya que son ingeridos con el resto de los alimentos.   Normalmente estas leches se presenta en polvo, aunque existen otras presentaciones de estas leches líquidas y listas para su uso. Tienen la ventaja de mantener siempre una concentración correcta y su comodidad a la hora de preparar el biberón. En el etiquetado es obligatorio indicar que el producto es adecuado únicamente para niños mayores de 4 meses, y que debe formar parte de una dieta diversificada, además de la información nutricional y las normas para una correcta preparación.
 
 

TIPOS DE BIBERÓN Y TETINAS.

Cualquiera de los productos que se venden están homologados y no existen diferencias significativas entre ellos. Por tanto, da igual el tipo de material del que estén formados, aunque los de vidrio son más fáciles de limpiar. El tipo de tetina, bien sea redondeada o bien aplanada, es indiferente y no se ha encontrado que existan diferencias entre ambas respecto a futuros problemas dentales.
El agujero de la tetina debe permitir una salida lenta de la leche en forma de goteo continuo, pero no de chorro, lo que disminuirá el riesgo de atragantamientos.

Es aconsejable revisar periódicamente las tetinas y los biberones. Las tetinas se rompen con el uso, sobre todo a partir del inicio de la dentición y deberán ser sustituidas. En el caso de los biberones, aparte de la posibilidad de rotura, es muy importante que sean bien visibles las rayas de medición, para que no haya errores en el momento de preparar la leche.

Tipos de biberones:

Biberones de vidrio termo resistentes:
Son los ideales para la primera etapa. No debes dejarlo al alcance al niño solo ya que lo puede tirar y romper.
Biberones de plástico irrompible:
Indicados a partir de los 4 meses, se pueden dejar que el bebé los agarre el solo. Los hay anatómicos para facilitar su manipulación.

Tipos de tetinas:

Recién nacido de 0 a 4 meses:
Son muy blandas y de dimensiones reducidas. Llevan un solo orificio en el centro y sólo son válidas para la leche de inicio.
De 4 a 12 meses:
Para las primeras papillas. Su tamaño es mayor y suelen llevar un orificio más grande.
También existen tetinas especiales para zumos, para dar medicamentos o anatómicas que simulan la forma que adopta el pezón de la madre en la succión y se adaptan mejor a la forma de la boca del bebé.
 

CÓMO PREPARAR CORRECTAMENTE UN BIBERÓN.

De entrada debemos tener el biberón y la tetina esterilizados. Hay dos formas básicas de esterilizar el biberón y la tetina:

1.- En caliente: hervirlos en agua durante 10-15 minutos (la tetina, 5').
2.- En frío: sumergir el biberón y la tetina en un recipiente con cierta cantidad de agua y una sustancia química que tiene este fin, manteniéndolos sumergidos durante una hora y media. El agua se cambia cada 24 horas.

Una vez limpios los biberones y las tetinas, puedes preparar el biberón siguiendo estos pasos.
No olvides lavarte bien las manos antes de comenzar.

1- Se calcula el agua que vamos a poner en el biberón y los cazos de leche en polvo que vamos a poner, teniendo en cuenta que siempre pondremos 30 cc (mililitros) de agua por cada cazo de leche en polvo (30 cc de agua, un cacito de leche en polvo; 60 cc de agua, dos cacitos,...).

2.- Se hierve el agua poco tiempo, nunca más de 10 minutos, y se deja que se enfríe.

3.- De cara al cálculo de la leche que debe tomar el bebé, hay que tener en cuenta que las cifras señaladas en los botes de leche adaptada son sólo orientativas. Estas cifras se basan en la edad del niño y puede, por ejemplo, haber niños sanos de 2 meses que pesen 5 ó 7 kg y que tomen cantidades diferentes de leche.
Como norma general, conviene recordar que:
- Todos los niños son diferentes y dos niños de la misma edad no tienen por qué tomar la misma cantidad de leche.
- Es recomendable no forzar a comer a los niños.
- Si un niño termina todos los biberones es posible que requiera un incremento en la cantidad de la leche que se le administra (siempre de 30 en 30 cc).

4.- Se calienta el agua (mineral o del grifo). Si existe alguna duda acerca de las condiciones sanitarias del agua corriente recurriremos al agua mineral embotellada o procederemos a hervir el agua del grifo durante 5 minutos.

5.- Se vierte la cantidad de agua que se ha calculado al biberón (éste está graduado y facilita la medición del agua).

6.- Se echan los cazos de leche calculados inicialmente. Serán cazos rasos, sin monte y sin presionar o comprimir el polvo.

7.- Agitaremos el contenido del biberón hasta que la leche en polvo esté homogéneamente disuelta.

8.- Enfriaremos el biberón hasta que la leche alcance una temperatura adecuada. Se comprueba la temperatura dejando caer unas gotas de leche sobre el dorso de la mano de la madre.

9.- A continuación, ofrecemos el biberón al bebé, teniendo la precaución de que la tetina esté siempre llena de leche y no contenga aire.

10.- A mitad de la toma se puede hacer un pequeño descanso, aprovechando para que el bebé eructe. Habitualmente, eructan más los bebés lactados al biberón que los lactados al pecho.

11.- Tras terminar la toma, se lava el biberón con agua y jabón.
 
 
 

DUDAS FRECUENTES

La lactancia artificial no es una ciencia exacta, y a menudo se pueden plantear dudas en forma de preguntas como las siguientes:

- ¿Cuánta leche se necesita diariamente? Depende, cada niño representa un caso particular, por eso el pediatra indicará la cantidad necesaria sobre la base de su peso, naturaleza y constitución. La cantidad va aumentando con la edad. De todas maneras, no hay que preocuparse ni forzar al bebé si no se acaba algún biberón.

- ¿Cada cuánto hay que dar el biberón? Aunque la leche artificial cuesta más digerirla que la leche materna, es normal que los primeros días el bebé tenga hambre cada 2 ó 3 horas. A medida que pase el tiempo, es más fácil establecer un horario regular, que también tendrá que ser flexible. Aun así, durante el día no es conveniente espaciar los biberones más de 4 horas. Aunque por la noche pueda aguantar 6 h.

- ¿Cuándo se tiene que aumentar la cantidad de leche? El pediatra es el que tiene que establecer las cantidades y la frecuencia de los biberones, pero siempre habrá que tener en cuenta las necesidades de la criatura. A medida que disminuye el número de tomas, aumenta la cantidad.

- ¿Qué pasa si el niño no se toma la cantidad que se indica en el envase? Las cantidades que figuran en el envase son meramente orientativas, es el pediatra el que fija la cantidad adecuada para cada bebé, que depende más del peso que de la edad.

- ¿Cómo se puede evitar que se acabe el biberón demasiado rápido? El bebé debe hacer un esfuerzo para chupar el biberón similar al del pecho, por ello es aconsejable que los agujeros del biberón no sean demasiado grandes.
 
 
 
 
 



 

Datos para facilitar la referencia de esta página.

Autor/es: Mª Dolores Berenguer Cuadrado y Justa Rodríguez Muñoz
Título Lactancia artificial: Cómo preparar correctamente un biberón.
Soporte: [en línea]
Edición: Ver.1
Lugar: Alicante
Editor: Universidad de Alicante
Fecha de publicación: 2 de Febrero de 2004
Fecha actualización/revisión:
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[fecha consulta]: [aquí deberías incorporar la fecha en la que nos consultaste por primera vez]
Resumen del contenido: Información sobre lactancia artificial:Cómo preparar un biberón, tipos de leches, tipos de biberón y tetinas y dudas frecuentes.