RIESGOS PARA LA SALUD DERIVADOS DEL USO DE LOS PLAGUICIDAS
ÍNDICE

1. Introducción

2. El riesgo de manipular plaguicidas

3. Daños para la salud que pueden producir los  plaguicidas

3.1. Efectos agudos o daños que pueden producir  a corto plazo
3.2. Efectos subagudos o daños que pueden producir a  medio plazo
3.3 Efectos crónicos o daños que pueden producir  a largo plazo
4. Intoxicaciones agudas

5. Factores de riesgo al manipular plaguicidas

5.1. Factores que dependen del producto
5.2. Factores del ambiente de trabajo
5.3. Factores por parte del sujeto
6. Población expuesta al riesgo
6.1. Exposición laboral
6.2. Exposición no laboral
7. Normativa legal sobre la peligrosidad para la salud  humana de los plaguicidas



1. Introducción

   Muchos de los plaguicidas son productos que atacan a determinados organismos considerados perjudiciales, dañándolos y/o produciéndoles la muerte. A esta capacidad para producir daño en los seres vivos se llama toxicidad.

   El plaguicida ideal sería aquel que resultara muy tóxico para la plaga que se quiere combatir y nada tóxico para el resto de los seres vivos, pero esto actualmente no existe. La mayoría de los plaguicidas son tóxicos para casi todos los seres vivos, incluido el hombre.
 
 

2. El riesgo de manipular plaguicidas

   El riesgo o posibilidad de daño para la salud, depende del grado de toxicidad del producto y de lo expuesto que se esté a él.

Riesgo = Toxicidad + Exposición

   La toxicidad es diferente de unos plaguicidas a otros y depende del tipo de sustancias que lo componen, de sus concentraciones, de factores ambientales...

   La acción fundamental a corto plazo suele ser consecuencia del mecanismo de acción del ingrediente activo del plaguicida que es similar para las sustancias que pertenecen al mismo grupo químico y diferente entre sustancias de grupos químicos distintos. Los organofosforados (dímetoato, metí/-azínfos,...) y los carbamatos (carbarí/, a/dícarb,...) actúan paralizando unas sustancias contenidas en la sangre y en el sistema nervioso llamadas colinesterasas, impidiendo su función y llegando de esta forma a la intoxicación. Los organoclorados actúan produciendo una estimulación del sistema nervioso. 

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3. Daños para la salud que pueden producir los  plaguicidas

  La exposición a plaguicidas supone siempre un riesgo para la salud de las personas, por la posibilidad de que produzcan efectos o acciones perjudiciales. Eso quiere decir que aunque no todas las personas que están en contacto con plaguicidas sufren daños en su salud, lo que si tienen son más posibilidades de llegar a sufrirlos.

  Los efectos negativos que producen pueden ser:

    3.1. Efectos agudos o daños que pueden producir  a corto plazo
 

. Lesiones en las "puertas de entrada".

  Son las producidas por algunos plaguicidas en las partes del organismo humano por las que penetran. Pueden tratarse de:
 - Si el contacto es a través de la piel: Irritaciones de la piel, quemaduras..
 - Si el contacto es a través de las mucosas:
        Ojos: conjuntivitis
        Nariz: rinitis
        Vía respiratoria: laringitis, bronquitis.
        Via digestiva: esofagitis, gastritis.

 Una vez han penetrado, los plaguicidas llegan a la sangre y se distribuyen por todo el organismo afectando especialmente al sistema nervioso. Después algunos plaguicidas (carbamatos, organofosforados) son eliminados con bastante rapidez, mientras que otros (organoclorados) pueden quedarse durante años, acumulados en la grasa.
 

. Intoxicaciones agudas.

  Cuando la cantidad de producto que ha penetrado en el organismo es suficiente para provocar enfermedad con una dosis única, se ha producido una intoxicación aguda. Ejemplo: El caso del trabajador que durante la aplicación se moja con el producto, continúa trabajando y al poco tiempo se encuentra mal, se ha intoxicado.
 

. Reacciones alérgicas.

  Las reacciones alérgicas son respuestas alteradas por parte del organismo, producidas por la penetración de ciertas sustancias que le dan una sensibilidad especial para cualquier nuevo contacto con ellas, aún en cantidades mínimas. A estas alteraciones de la capacidad de reacción del organismo, se les llama rinitis alérgica si se producen en la nariz, asma si es en los bronquios, eczema alérgico si es en la piel, ...
 

     3.2. Efectos subagudos o daños que pueden producir a  medio plazo

. Intoxicaciones subagudas.

  La intoxicación subaguda es el efecto que aparece por la entrada repetida de dosis pequeñas. La intoxicación crónica se produce por acción prolongada e inadvertida de dosis pequeñas de tóxico cuyos efectos pasan desapercibidos en dosis únicas. Al riesgo de sufrir estos dos tipos de intoxicaciones, se encuentran sometidos en primer lugar los manipuladores profesionales de plaguicidas y los agricultores que utilizan con frecuencia estos productos, y en menor medida los consumidores de productos tratados en los que queden residuos.
 

     3.3 Efectos crónicos o daños que pueden producir  a largo plazo
 

. Intoxicaciones crónicas.

 La toxicidad crónica y, en general, los efectos a largo plazo pueden convertirse en problemas importantes para la salud de los trabajadores agrícolas, al ser cada vez más frecuentes los contactos con plaguicidas y productos químicos en general. El tiempo que se está expuesto a ellos también va en aumento, y sus efectos pueden ir acumulándose. En algunos casos, como ocurre con los organoclorados, se van depositando cantidades de sustancia, que como suelen ser pequeñas aparentemente no producen nada, pero con el paso del tiempo esto puede variar.
 

. Reacciones alérgicas.
 

. Cáncer y otros.

 Los cánceres y otros graves efectos están relacionados en ciertas investigaciones con la exposición profesional a algunas de estas sustancias (organoclorados).
 

  En los efectos a corto plazo los síntomas suelen aparecer rápidamente, lo que facilita el conocimiento del problema y la identificación de la causa. Las molestias que se producen casi siempre impiden que se siga trabajando, cesando así el contacto con el tóxico. Aparecen señales de alarma y, en general, con el alejamiento de la exposición y un tratamiento adecuado suele ser suficiente para el restablecimiento, aunque a veces no sea completo.

  Con los efectos a largo plazo no ocurre lo mismo, y cuando comienzan a manifestarse son casi siempre imposibles de curar, así ocurre con las lesiones crónicas del sistema nervioso, hígado y riñones.

Hay que desechar la idea tan extendida de que "sólo son tóxicas aquellas sustancias que son capaces de dañar rápidamente", porque como hemos visto, no es cierta.
  

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4. Intoxicaciones agudas

  Según la OMS todos los años se producen en el mundo alrededor de 500.000 intoxicaciones agudas provocadas por plaguicidas, de las cuales cerca del 1 % son mortales.

  En España no existen estadísticas fiables, pero estudios puntuales ponen de manifiesto la alta incidencia de estas intoxicaciones y la rapidez con que surge el problema al iniciarse las carpañas de tratamiento con plaguicidas. Seguramente se presentan gran número de accidentes por intoxicación, que no son reflejados en partes de accidentes como tales, bien por ignorancia del intoxicado o del médico que lo atiende, si es que acude a él.   Es importante conocer cómo se manifiestas las intoxicaciones por los productos con los que se trabaja para al menos poder atajarlas en cuanto se inicien, evitando así que la gravedad aumente.

  El tiempo que pasa desde el contacto con el plaguicida hasta la aparición de los síntomas varía mucho de unos casos a otros, dependiendo del tipo de producto, de la vía de entrada, etc.., variando desde pocos minutos hasta días.

  Los síntomas de las intoxicaciones agudas son muchas veces confundidos por el propio trabajador, y a veces hasta por el médico, con cualquier otra enfermedad. La mayoría de los productos químicos, incluyendo los plaguicidas producen unos cuadros clínicos que al comienzo se parecen:

     Suelen comenzar con: sensación de malestar, náuseas, mareos, dolor de cabeza, molestias digestivas, debilidad..., tratándose entonces de una intoxicación aguda leve.

     Si aumenta la gravedad del cuadro, estamos ante una intoxicación aguda moderada que se manifiesta por mayor malestar, visión borrosa, náuseas más intensas que provocan vómitos, temblores musculares, calambres y dolores abdominales, sudoración profusa, diarrea, etc...

     Si el caso es más grave se produce la intoxicación aguda grave, con problemas abdominales y respiratorios de gran intensidad, frialdad, palidez y sudoración, pérdida de conciencia, convulsiones y otros, que pueden llegar al coma y a la muerte.

  A la secuencia de alteraciones citadas, que es común para gran parte de las intoxicaciones, sobre todo agudas, suele asociársele, en el caso de algunos productos, otros síntomas más específicos. Es el caso de las quemaduras químicas ocasionadas por herbicidas, o las hemorragias potenciadas por algunos raticidas.

  Otro fenómeno destacable es el que se da a veces en trabajadores que toman bebidas alcohólicas y están o han estado recientemente en contacto con carbamatos. Se produce un efecto llamado ANTABUS que se manifiesta con un cuadro clínico muy aparatoso con malestar general, náuseas, vómitos, mareos, visión borrosa, ...
  

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5. Factores de riesgo al manipular plaguicidas

  El potencial de los plaguicidas para producir daño a la salud de las personas es alto en general, pero es diferente de unos compuestos a otros; y el riesgo real frente a cada uno de ellos varía según unos factores que interesa conocer muy bien, con el fin de evitar aquellos que potencien el riesgo. Los más importantes son:
 

5.1. Factores que dependen del producto


- Toxicidad del principio activo: Varía mucho de unas sustancias  a otras.

- Concentración del principio activo en el formulado: En el mercado se encuentran formulados de concentraciones que van desde menos de 1 % de principio activo hasta más del 95%. En general, a mayor concentración del principio activo en el producto mayor será su toxicidad.

- Propiedades físico-químicas del formulado: Con la misma concentración, un producto en polvo suele ser más peligroso que en granulado; trabajar en caliente más que en frío, en gas más que en sólido, ... Si el plaguicida es soluble en agua se absorberá más. Si es soluble en grasas se absorberá más rápidamente. El calor y el olor nos pueden servir para detectar su presencia. Por acción de la temperatura, luz, etc, ..., los plaguicidas pueden transformarse en otras sustancias que pueden resultar más tóxicas.

- Excipientes e impurezas: Los excipientes e impurezas pueden modificar la toxicidad de los plaguicidas.

- Mezclas: Las mezclas con otros productos ya sean disolventes u  otros plaguicidas pueden disminuir o aumentar la toxicidad.
 

5.2. Factores del ambiente de trabajo


- Temperatura ambiental: Cuando la temperatura ambiental es elevada (verano, horas de máxima insolación, trabajo en invernaderos,...), o el esfuerzo físico es considerable, la absorción cutánea de los plaguicidas es más rápida. Al mismo tiempo, por la acción del calor aumenta la volatilización, emisión de vapores, etc,..., pudiendo aumentar la absorción a través de las vías respiratorias debido a los impedimentos para utilizar elementos de protección personal adecuados y por la pérdida de líquidos.

- Tipo y distribución del cultivo: Si los cultivos están juntos favorecerá que entremos en contacto con las ramas mojadas con plaguicidas.

- Forma de empleo o aplicación: Según sea su forma de empleo (mochila, tanque, atomizador,...) será mayor o menor la facilidad de absorción. Por ejemplo, un plaguicida utilizado con atomizador penetrará mejor por vía respiratoria que un sólido en forma de granulado, aunque sólo sea por el tamaño de las partículas y por el tiempo que pueden permanecer en el aire. Hay ciertas maniobras como aplicar los plaguicidas siempre a favor del aire, no aplicarlos nunca en días de viento, etc,..., que también es necesario tener en cuenta.
 

5.3. Factores por parte del sujeto


- Edad y sexo: En experiencias realizadas por la OMS parece ser que los niños son especialmente sensibles al paratión. Algunos plaguicidas pueden afectar a la mujer embarazada y al feto.

- Susceptibilidad del individuo: Ciertas personas presentan una tolerancia natural ante dosis pequeñas de tóxicos, a otras les sucede lo contrario.

- Sensibilización: Hay personas que sufren reacciones inesperadas de alergia frente a cualquier producto, después de un contacto previo. No son innatos y la mínima dosis los reproduce.

- Enfermedades: Muchas enfermedades hacen que el efecto tóxico de los plaguicidas aumente en quienes las padecen.

- Estado de nutrición: Las personas mal nutridas o con carencia de proteínas, vitaminas, o minerales son más vulnerables.

- Hábitos personales: La ingestión de alcohol u otros tóxicos, la higiene personal deficiente, ..., pueden aumentar el efecto tóxico de los plaguicidas.

- Protección personal deficiente: A menor protección personal,mayor riesgo.

- Tiempos de exposición: Cuanto más tiempo se está expuesto a cualquier producto tóxico, mayor es el riesgo.

- Exposición a otras sustancias químicas: Actualmente la exposición a un solo agente químico es prácticamente imposible. Los trabajadores con plaguicidas se encuentran sometidos además, y junto al resto de la población, a otras agresiones, como pueden ser pequeñas cantidades de residuos de diferentes sustancias químicas contenidas en los alimentos, en el aire respirado, medicamentos,... Estas asociaciones de tóxicos pueden potenciar su capacidad para dañar.

- El desconocimiento del riesgo: Todas las personas que manejan plaguicidas deben estar convenientemente informadas sobre el riesgo que representa su manipulación, tanto para su salud como para la del resto de la población y la manera de minimizarlo. El mayor peligro de los plaguicidas es no conocerlos.

- Tolerancia: Es como un "acostumbramiento" a los productos tóxicos, soportandose dosis cada vez más altas.
  

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6. Población expuesta al riesgo
 

6.1. Exposición laboral

 Es a la que se ven sometidos los trabajadores con estos productos durante su fabricación, formulación, transporte, almacenamiento, venta y aplicación en sus diferentes modalidades.
 
 

 De forma menos intensa, también pueden estar expuestos al contacto con plaguicidas, por razón de su actividad laboral, aquellos trabajadores que manipulan productos tratados con esas sustancias (frutas, tierras, maderas, plantas, granos almacenados,...), tanto para su recolección a mano como para su preparación, limpieza y envasado, sobre todo cuando no se ha respetado el plazo de seguridad.
 
 
 

6.2. Exposición no laboral

Es a la que se ven sometidas muchas personas indirectamente y con menor intensidad. Esto sucede:

- A los familiares de los trabajadores con plaguicidas que pueden entrar en contacto directamente con los productos almacenados en la vivienda o indirectamente a través del propio trabajador, de la ropa o de los utensilios de trabajo.

- A cualquier persona, por la ingestión de alimentos que contengan residuos de plaguicidas, exposición por contaminación del aire en las proximidades de las áreas de tratamiento o ingestión de aguas contaminadas.

- Con la ingestión accidental o voluntaria (suicidios) de plaguicidas.

Por tanto, no sería exagerado decir que toda la población puede estar sometida, en mayor o menor grado, a riesgo para su salud derivado de estos productos, aun sin tener en cuenta los denominados plaguicidas de uso doméstico, ambiental.
  

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7. Normativa legal sobre la peligrosidad para la salud  humana de los plaguicidas

 Según la Reglamentación Técnico-Sanitaria (RO. 3349/1983 y RO. 162/1991) atendiendo a su grado de peligrosidad para las personas, los plaguicidas se clasifican de la siguiente forma.
 

En cuanto a su grado de toxicidad, en las siguientes categorías:
- Nocivos: Los que por inhalación, ingestión y/o penetración cutánea entrañan riesgos de gravedad limitada.

- Tóxicos: Los que por inhalación, ingestión y/o penetración cutánea pueden entrañan riesgos graves, agudos o crónicos, e incluso la muerte.

- Muy tóxicos: Los que por inhalación, ingestión y/o penetración cutánea entrañan riesgos extremadamente graves, agudos o crónicos, e incluso la muerte.
 

Según otros efectos, que también han de ir indicados en las etiquetas en este caso mediante símbolos:
- Corrosivos: Los que en contacto con tejidos vivos pueden ejercer sobre ellos una acción destructiva.

- Irritantes: Los no corrosivos que, por contacto directo, prolongado o repetido con la piel o las mucosas, pueden provocar una reacción inflamatoria.

- Fácilmente inflamables, los que:

- A la temperatura normal al aire libre y sin aporte de energía pueden calentarse o incluso inflamarse.
- En estado sólido pueden inflamarse fácilmente por la acción de una llama.
- En estado líquido tienen un punto de inflamación inferior a 21DG.
- Gaseosos, que son inflamables al aire libre a la presión normal.
- En contacto con el agua o el aire húmedo desprenden gases fácilmente inflamables en cantidades peligrosas.


- Explosivos: Que pueden explosionar bajo efecto de una llama o que son más sensibles a los choques o a la fricción que el dinitrobenceno.
  

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 Para contactar: lmv5@alu.ua.es


FICHA PARA CITACIÓN Y REFERENCIA
Autor: Montiel, L
Título: PLAGUICIDAS Y SALUD
Soporte: En linea
Edición: Primera versión
Lugar: Alicante
Editor: Nuevos Recursos Tecnológicos para
la Información y Comumicación en Enfermería
Fechas de publicación: 02 de febrero de 2004
Fecha de actualización: 4 de Febrero de 2004
<URL> http://www.alu.ua.es/l/lmv5/index.html
Fecha de consulta:[aquí deberías incorporar
la fecha en la que nos consultastes por primera vez]
Resumen contenido: Página sobre la prevención de riesgos
para la salud derivados de la manipulación de plaguicidas
se ofrece información sobre las vias e penetración en el organismo,
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