EL GRAN TIBURÓN BLANCO

        El Tiburón blanco es una reliquia prehistórica que nos evoca la cruel realidad de aquel tiempo pasado. De hecho, es una de las especies más antiguas que se conservan: los tiburones aparecieron hace 350 millones de años, y desde que su evolución se detuvo hace veinte millones de años, el Gran Tiburón Blanco ocupa el escalón más alto en el ecosistema marino

 
  • Apodos como "Devorador de hombres" y "Muerte blanca" han sido durante décadas la excusa para su persecución sistemática. Un acoso cuyo único objetivo es en realidad la búsqueda de protagonismo o la simple satisfacción del instinto asesino de la especie más letal sobre la Tierra: el hombre. 
  • Sus dientes triangulares son afilados como cuchillas, de perfil irregular y dispuestos en su mandíbula en varias filas ligeramente inclinadas hacia el interior que, como en todos los tiburones, se van reemplazando hacia fuera según se van rompiendo. Sus mandíbulas pueden ejercer una fuerza de 3.000 kilogramos por centímetro cuadrado (trescientas veces más que en el ser humano). 

        Aunque la mayoría no sobrepasan los cuatro, puede llegar a medir cinco o incluso seis metros de longitud, como al parecer se comprobó en 1948. Un ejemplar de cinco metros puede pesar 1200 kilogramos.

          Alimentación

hábitat

imágenes

la leyenda

      Desde hace varias décadas y debido a la imagen que ha ido ganando de devorador de hombres, influidos en gran medida por el cine mal enfocado, el tiburón blanco ha sido perseguido y erradicado de muchos de los mares del mundo entero, simplemente por el hecho de desconocer a una criatura que ha sobrevivido inmutable al paso de millones de años. Es un deber de todos los habitantes del mundo, el cuidar de este animal, sin duda tan bello como enigmático, y no por ellos merece ser perseguido indiscriminadamente.

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soriagus@hotmail.com