Cuando me trasladé en el nuevo piso conocí a mis nuevos
inquilinos: Vicente, un chico trabajador de 23 años de Alicante,
Eduardo, un chico de 26 anos que trabajaba como camarero, y Melisa, una
chica argentina de 25 anos. Mi primera experiencia en este piso no fue
muy buena....
Estaba sobretodo con Vicente, porque Edu estaba siempre
fuera para trabajar, y Melisa se fue de vacaciones para una semana.
Parecía muy simpático y sociable, aunque no tuviera mucha confianza en
todo lo que me contaba....
¡Hasta un día que mi
impresión cambio completamente! Descubrí que había entrado en mi
habitación y robado mi perfume y otras cosas (por suerte de poco valor)
¡incluso la cartera de una amiga mía un día que ella vino a visitarme!


Inmediatamente llamé a la
dueña contándole todo; el problema era que no tenía la certeza y las
pruebas que el ladrón era Vicente (pero era casi cierto porque en
aquellos momentos solo él estaba en el piso). Ella llegó enseguida a mi
piso, y me dijo que algo de similar ya era pasado con la chica que vivía
antes de mi. Vicente estaba fuera y nadie sabía donde, juntas entramos
en su habitación.............allí estaban las pruebas: ¡sobre la mesilla
estaba todas las robas que me faltaban! (meno la cartera de mi amiga
obviamente...)
Como él no contestaba al
telefono, la dueña pegó una hoja en la puerta de su habitación
escribiendo de marcharse inmediatamente...y nunca más lo vi.
Este hecho ha un poco arruinado mis primeros días en
Alicante, pero me ha enseñado a ser mas cuidadosa, ¡y al final casi todo
se resolvió bien!
Si bien el ladrón se marchó, quería de todas maneras
mudarme de piso y buscar uno más céntrico, y vivir con otros estudiantes.
Aunque cuando volvió Melisa, me encontré muy bien con ella y todavía hoy
es una entre las mejoras amigas que tengo aquí.
