Los frutos secos como las pipas de calabaza y girasol, los cacahuetes, la nuez,
almendras y avellanas.
Verduras como la cebolla, el ajo, perejil, las setas y las judías.
Las legumbres como la lenteja, los guisantes, la alubia, garbanzo y soja. También
en las carnes, los huevos, el hígado, mariscos e incluso en el té.
Beneficios
El Zinc juega un papel vital en numerosas
funciones corporales. Forma parte del crecimiento celular, en docenas de
reacciones enzimáticas y en la expulsión del dióxido de carbono, tan
perjudicial para nuestra salud.
Presente en todos los seres vivos, el Zinc abunda en nuestro cuerpo, concentrándose
en los órganos genitales, en los testículos y en los ovarios, en las glándulas
endocrinas (que segregan) y sobre todo en la hipófisis. También se concentra
en el cabello, uñas, hueso y tejidos pigmentados del ojo.
Es partícipe en el funcionamiento de 70 enzimas entre las cuales podemos
nombrar las del metabolismo de hidratos de carbono, grasas y proteínas, en la síntesis
de la insulina (hormona que regula la cantidad de azúcar en la sangre), el ARN
y el ADN.
Cumple también funciones aliviando alergias, aumenta la inmunidad natural
contra infecciones bacterianas y destruye elementos tóxicos como el Cadmio
(metal parecido al estaño) que ingresa al organismo a través del humo del
cigarro.
Durante el embarazo, el consumo de Zinc es fundamental para el normal
crecimiento del futuro bebé. Además
después del parto, las glándulas mamarias proveen cantidades importantes de
zinc al recién nacido, por lo que la lactancia es muy importante para el buen
desarrollo del bebe.
CROMO
Entre los productos lácteos y las carnes que contienen más cantidad de cromo
están el hígado de ternera, la pechuga y muslo de pollo o los mariscos.
Al estar en relación el cromo con la insulina, a menudo se emplea para
controlar el azúcar en sangre debido a que las personas con Diabetes del tipo
II absorben mejor la glucosa en las células.
El cromo, especialista en impedir la formación de coágulos en la sangre; es
también una pieza clave para prevenir los ataques al corazón. Se ha comprobado
que las personas que fallecen de enfermedades cardiacas, tienen menos cantidad
de cromo en el organismo que la mayoría.
Asimismo es un mineral importante para mantener el correcto desarrollo de
nuestra dentadura.
Y regula los niveles de colesterol y triglicéridos por si fuera poco.
MAGNESIO
Entre los cereales: germen de trigo, levadura, mijo, arroz y trigo.
En las legumbres: soja, alubias, garbanzos y lentejas.
Y en los germinados ya que la clorofila contiene magnesio.
De lo que comemos, solo del 30-40 % es absorbido por nuestro cuerpo y depositado
en el intestino delgado.
• El magnesio (Mg) ayuda a fijar el
calcio y el fósforo en los huesos y dientes.
• Previene los cálculos renales ya que
moviliza al calcio.
• Actúa como un laxante suave y antiácido.
• Es también efectivo en las
convulsiones del embarazo: previene los partos prematuros manteniendo al útero
relajado.
• Interviene en el equilibrio hormonal,
disminuyendo los dolores premenstruales
• Actúa sobre el sistema neurológico
favoreciendo el sueño y la relajación.
• Autorregula la composición y
propiedades internas(homeostasis).
• Actúa controlando la flora intestinal
y nos protege de las enfermedades cardiovasculares. Favorable para quien padezca
de hipertensión.
CALCIO
Legumbres: soja, garbanzo, lentejas.
Cereales: copos de avena, trigo.
Frutas: higo seco, pasas, dátil.
Para mantener el equilibrio de calcio es muy importante la dieta alcalinizante
que básicamente son las frutas, ensaladas y verduras, legumbres, frutos secos,
cereales y el yogurt. La dieta equilibrada esta integrada en un 80% de alimentos
alcalinos y un 20% de ácidos como son el azúcar, café, alcohol, proteínas
animales, pescados y huevo.
Ayuda a la salud dental, forma el esmalte, conserva a los dientes y previene las
caries.
Es también un tranquilizante natural que sirve para inducir el sueño.
Ayuda a disminuir la tensión arterial y el colesterol previniendo las
enfermedades cardiovasculares.
Participa en la transmisión del impulso nervioso e interviene en la
permeabilidad de la membrana. Resulta también efectiva en la esquizofrenia
histadélica.
Necesario para la formación de coágulos sanguíneos, previene el cáncer de
colon y mantiene la piel en buen estado y salud.
Pero las fuentes de Hierro son muy diversas:
La levadura de cerveza nos aporta el Hierro , la vitamina B12 y el ácido fólico.
Las algas marinas son las reinas del Hierro y en especial las Dulse, Hiziki y
Espirulina.
Dentro de los cereales: la Quinoa Real es el que mayor cantidad nos aporta.
En el grupo de las legumbres: las judías rojas, garbanzos, la soja, lentejas,
altramuces y guisantes.
Entre los frutos secos y las semillas: los higos secos, las almendras,
anacardos, coco, cacahuetes, y pipas de girasol.
También la Remolacha y la Alfalfa germinada nos dan una buena dosis de Hierro.
También sirve para activar el grupo de vitaminas B, estimula la inmunidad y la
resistencia física.
FÓSFORO
Frutos secos: girasol, sésamo, pistacho, almendras. Legumbres: soja, alubias,
garbanzos y lentejas. Cereales: trigo, copos de avena, arroz integral, levadura,
salvado de trigo.
Ayuda a mantener el PH de la sangre ligeramente alcalino. Componente importante
del ADN, forma parte de todas las membranas celulares sobre todo en los tejidos
cerebrales.
Aumenta también la resistencia de los atletas y proporcionarles una mejor
ventaja competitiva.
POTASIO
El potasio mantiene el equilibrio ácido-base y junto con el sodio, el potasio
regulariza la cantidad y el reparto normal del agua en el organismo.
El potasio interviene en la construcción de las proteínas e incrementa la
excitabilidad neuromuscular
En equilibrio con el calcio y el magnesio, el potasio contribuye a la
regularización de todas las funciones celulares y en especial a la
excitabilidad del corazón, del sistema nervioso y de los músculos. Es
indispensable para el movimiento del miocardio y activa los sistemas enzimaticos