La denominada
comida basura o fast food conlleva una serie de efectos sobre la salud
del individuo cuando éste la
Exceso
de peso
Con tan sólo una comida fast food se ingiere más de la mitad de lLa
energía diaria necesaria. Si a ello añadimos la energía aportada por el resto
de comidas del día, el contenido energético de la ingesta total se dispara y
se favorece el sobrepeso u obesidad.
Elevación
del nivel del colesterol en la sangre
Las grasas saturadas y el colesterol son abundantes en estos productos debido a
las salsas a base de huevo, mantequilla, nata, manteca y otros ingredientes
grasos que se emplean en su elaboración, y a los aceites de coco y palma que se
usan en la fritura.
Digestiones
difíciles
En la mayoría de las ocasiones los alimentos están fritos, empanados o
rebozados, por lo que se enriquecen en grasa, que calentada resulta aún más
indigesta.
Alteración
del sentido del gusto
En general, estos productos contienen más sal que los que se preparan en casa,
en parte porque el sodio se utiliza como conservante. Además, para conseguir el
aspecto deseado en cuanto a color, olor, sabor y textura llevan añadidos
conservantes, colorantes, antiapelmazantes, estabilizantes, etc. Estos platos
suelen incluir condimentos fuertes o aditivos que potencian el sabor y que
estimulan el apetito y, con el tiempo, alteran la percepción del sentido del
gusto y crean hábito.
Adicción
Los investigadores aseguran que la comida con
gran cantidad de grasa y azúcar puede causar en el cerebro cambios bioquímicos
similares a los que provocan algunas drogas como el tabaco, la heroína y la
cocaína. Una vez enganchadas a la comida basura, dicen los científicos, muchas
personas son incapaces de poder regresar a una dieta equilibrada y, en muchas
ocasiones, padecen problemas de obesidad.
Un estudio de los neurólogos Ann Kelley y Matthew
Hill, de la Universidad de Winsconsin, explica los cambios que las diferentes
dietas producen en los cerebros de las ratas en las que se ha desarrollado la
investigación. Su conclusión es que una dieta que incluya elevadas cantidades
de grasa provoca síntomas neurológicos similares a los que se encuentran en
adictos a las drogas duras. Además, las ratas más gordas también sufrieron
cambios en el desarrollo de sus cerebros.
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