Proyecto

La Educación tiene dos ámbitos esenciales de actuación: la familia y la escuela, aunque, también la sociedad en general y los espacios sociales en los que se mueven los niños y la niñas, aportarán sus recursos e iniciativas propias.

La escuela debe ante todo proporcionar al niño o niña un espacio que le ayude a ampliar, organizar y estimular los deseos de conocer, hacer, relacionarse, y  sentir su progreso.

Debemos plantearnos cómo enseñar desde una perspectiva que facilite el desarrollo de las capacidades infantiles. Puede resultar adecuad adoptar una perspectiva globalizadora, de forma que el aprendizaje no se produzca sólo por la suma de conocimientos, sino que sea el producto de múltiples conexiones entre lo nuevo y lo sabido.

Esto supone proponer a los niños y las niñas secuencias de aprendizaje, elaboración de proyectos y resolución de problemas que tengan sentido para ellos, y que suponga un conjunto de actividades relacionadas entre sí.

Existen distintas alternativas, respecto a los principios de intervención, los objetivos que conseguir y la organización del trabajo en la educación infantil.

Una de estas alternativas es la organización del currículum a través de proyectos de trabajo mediante los cuales se propicia una mayor participación y desarrollo de la actividad.

Partimos de los intereses del grupo. Con la llegada de la Primavera aumenta la motivación de los niños.

Las mariposas son animales que resultan atractivos por su gran colorido.

Una vez que conocemos el interés de los niños por este insecto aprovechamos para iniciarles en el proceso de la metamorfosis.

A través de este tema, trabajamos el medio natural, social y cultural tan importante para el desarrollo íntegro del niño.